¿Qué pasa si partes una piña justo por la mitad? | Leyenda urbana

Hola. Qué pasa. El otro día entré en la frutería de siempre y me encontré esta maravilla. Una piña de 2,32€ partida en 2 partes CASI a la perfección. Dos pedazos de 1,17€ y 1,15€. Se lo comenté al frutero, le pregunté si podía hacerle una foto y me dijo que adelante. Y me contó la siguiente leyenda urbana:

Una piña cortada CASI por la mitad. Media piña UN céntimo más cara que la otra parte.

La leyenda urbana de la piña partida por la mitad

En TODAS las fruterías de occidente hay una leyenda. Dice que si partes una piña exactamente por la mitad, viene un sicario vistiendo solamente con un sombrero frutal y te raja de arriba abajo con una katana hecha de hojas afiladas de piña. Te raja exactamente por la mitad. Te parte en 2.

Acto seguido se coloca las partes de la piña que ha cortado en el sombrero. Y se larga en el primer TAXI que pase por ahí delante.

Los taxistas le conocen. Siempre entra al vehículo sin decir nada y le llevan a casa. El sicario no es un fugitivo. No escapa de la ley. No tiene tiene razón para huir. Porque ha movido los hilos suficientes como para poder partir a una persona en dos, sin cometer ningún acto ilegal. Sí. Difícil de comprender, pero cierto.

¡LECTOR! Que no se te olvide que esto no es una historia real. ES SOLO UNA LEYENDA. No existe. No te va a pasar nada. Se la cuentan los fruteros para no amargarse entre tanto limón y pomelo. Prosigo.

El frutero después de contarme esta leyenda, también me confirmó que un joven frutero del barrio se la creyó y cada vez que alguien le pedía MEDIA PIÑA, le daban taquicardias. Porque cada vez las cortaba en partes más igualadas.

Pues una señora le pidió media piña. Y después de cortarla en las mismas proporciones que la de la imagen, se dio cuenta de lo rápido que había perfeccionado la técnica: “La próxima será exacta” – pensaba. Y se puso muy nervioso.

Se volvió loco. Le dio un brote ESQUIZOFRÉNICO (No se la habían ni diagnosticado. Parece mentira que un joven cuya vocación es ser FRUTERO no levante sospechas en los psiquiátricos). Bueno, pues de la locura, empezó a estampar la cabeza de la señora contra el mostrador. Mostrador en el que había un cuenco con almendras y le dejó la frente como la piel de un ESTEGOSAURIO. Hasta que la mató.

La policía llegó tarde. ¿Qué iba a pasar en una frutería? ¿Han hurtado nectarinas? ¿Alguien se niega a pagar dos aguacates? Y mira qué desgracia… Que al llegar, esposaron al frutero y se lo llevaron. Y él gritaba que lo encerraran. Que se lo llevaran lejos. Allí donde no crecieran piñas.

De cómo una leyenda urbana puede arruinarte la vida.

PD: Parece un hecho aislado. Pero hay tantas fruterías en occidente que cada pocos meses se da un caso exactamente igual que este: JOVEN PIRADO vs VIEJA CON EL MAGNESIO BAJO.

Fin.

Esto ha sido una versión extendida de una foto que subí a instagram. Allí no puedo permitirme escribir tanto como aquí. Si quieres seguir leyendo más historias, aquí te dejo un par: La banda callejera de los padres esteriles que secuestran bebés o ¿Por qué los zumos naturales son tan caros?

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